Sexo seguro

Sexo seguro

En estos tiempos en los que el VIH/SIDA y un sin fin de otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) nos acechan, es necesario que aprendamos medios de expresión confiables y seguros para poder ejercer y gozar más plenamente de nuestra sexualidad, sin el porno a ser contagiados o contagiar a alguien.

Existen prácticas sexuales en las que no hay riesgo de contraer el VIH/SIDA y algunas otras ETS aun sin el empleo de barreras de protección, estas prácticas libres de riesgo se conocen con el nombre de sexo seguro.

Para que el sexo seguro sea realmente “seguro” debes cumplir con una regla básica: evitar que exista la posibilidad de intercambio de fluidos corporales (semen, líquido preeyaculatorio, secreciones vaginales, sangre, leche materna). Si no hay ningún intercambio de estos fluidos, no hay ningún riesgo, pues el VIH/SIDA y otras ETS necesitan entrar al cuerpo para que el contagio ocurra.

Existe una gran variedad de prácticas sexuales se sitúan en dentro de la categoría de sexo seguro que pueden resultar muy estimulantes y placenteras, y que puedes practicar (solo y/o con tu pareja) con toda confianza y seguridad, pues no hay riesgo alguno en ellas.

Pero antes, para saber si una práctica es realmente “segura”, debes hacerte la siguiente pregunta: ¿Existe algún modo en que un fluido infectado pueda entrar a mi torrente sanguíneo? Si tu respuesta es no, entonces estás practicando sexo seguro. Si tu respuesta es sí, entonces hay factores de riesgo, así que debes tomar medidas para protegerte.

Recuerda que el VIH/SIDA y las demás ETS no son cosa de juego, así que sé consciente y responsable y actúa con precaución cuando de sexo se trate.