El amor… el amor…

El amor… el amor…

El amor es la emoción más completa e importante del ser humano. Es una emoción cuya grandeza radica en que puede ser a la vez tanto creativa como destructiva, hermosa como aterrorizante. El amor puede llevarnos al paraíso, aunque también a la miseria, y podemos lamentar la pérdida de una relación tan cercana con otro ser humano, tan íntima, por siglos. El xxx es más que un simple afecto, es un sentimiento y emoción con demasiadas caras y misterios.Podemos sentir amor, claro, de distintas formas por nuestros padres, por los hijos, por los hermanos, por los amigos, etc.,pero para entender el amor, necesitamos echar un vistazo a todas estas formas. Sin embargo, a pesar de tanta diversidad e intensidad, el centro de la imaginación del ser humano, es el amor erótico. Esta clase de amor que siempre implica deseo.

La historia demuestra que el amor es un premio no muy fácil de ganar, ya que el corazón es el que está en juego. No sólo por el riesgo a errar o a decepcionar, sino por el de atormentar. La idea de poseer el objeto amado y el riesgo a perderlo es entonces más doloroso a menos que los amantes hagan a un lado el egoísmo, y éste es siempre un ingrediente escencial para enamorarse: deseamos amar a otra persona, pero más que nada, también deseamos ser amados

Los griegos denominaban Eros o amor apasionado, a la irresistible fuerza que sella unión, el poderoso deseo sexual que se fusiona con aquello que sentimos como faltante. El amor apasionado nos fascina porque promete una felicidad extraordinaria, un sentirse vivo que nos abre la posibilidad de trascender los límites. Con la influencia de este amor , el mundo nos parece otro,los colores parecen incluso más brillantes y los problemas se desvanecen. Es cuando nos damos cuenta de que se nos ha hecho invencibles.

Pero llegar a este razonamiento, aparentemente tan simple, no ha sido tan fácil.El amor moderno es el resultado de una extraña mezcla de rituales, moda, leyes y costumbres.Las teorías filosóficas y las prohibiciones religiosas o mandamientos también han contribuido, así como la vasta literatura sobre los modelos de roles para el hombre y la mujer. Nunca antes,el amor había sido tan liberado de las restricciones sociales y asumido con tanto desahogo como hoy en día. Esto no significa que hoy sea más fácil enamorarse o alimentar la pasión en una relación.La historia nos ha demostrado que el deseo crece a medida que los obstáculos y demoras incrementan, así como las separaciones y las reglas de cortejeo.